Tradición familiar

Mi familia materna, desde hace…. ¿siglos? tiene  devoción por un producto alimenticio. LA LECHE EN POLVO.

La leche en polvo no falta en casa de ningún familiar mío.  Es más, entrar en casa de un miembro de la familia Alemán y no encontrar leche en polvo es como entrar a un jardín y no encontrar flores.

He de aclarar que no le damos el uso que se le da normalmente a la leche en polvo. La gente, sobre todo antiguamente, empleaba la leche en polvo para, al añadirle agua, obtener leche normal y corriente. Pero…¡bha! ¡eso es de nenazas! Nosotros le echamos leche en polvo al café y hacemos cortado. Pero no nos conformamos con que se corte y punto ¡no! Hacemos grandes plastas de café que tranquilamente serían útiles para pegar ladrillos en el sector de la construcción.

Otra variante de uso de la leche en polvo en mi familia es leche en polvo, colacao, azúcar, todo revuelto y para dentro, alcanzando el mejor momento cuando se te queda pegado en el paladar o cuando te asfixias y toses polvos. Cierto es que esto lo solemos tomar más cuando somos pequeños.

Hago un llamamiento para todo el que haya leído esto y lo pruebe. Pero que sepa que tiene efectos secundarios: quedas enganchado y no puedes volver atrás, pero es que es taaaaaaaaaaan rico. Por cierto, en Canarias compren la Millac, que es la única que vale la pena.

¡VIVA LA LECHE EN POLVO!

(¡viva!)

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Published in: on diciembre 21, 2009 at 5:16 pm  Comments (6)  
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