Cuestiones culinarias

El otro día, comiéndome un sándwich de atún y millo me dio por reflexionar.

Hay comidas, tipo un sándwich de atún y millo, que son de elaboración muy fácil y están muy ricas.

Sin embargo, hay otras con las que mi madre, por ejemplo, se pega horas y horas en la cocina y luego….. formalmente hablando diré que los resultados no son los esperados por no decir que son una mierda (ups).  En mi casa todavía no hemos superado aquella vez que le dio por hacer papas, judías y fideos…

Injusticias culinarias.

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Published in: on marzo 12, 2010 at 5:16 pm  Comments (5)  
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Una imagen vale más que mil palabras (bien escritas, claro)

Published in: on marzo 10, 2010 at 7:06 pm  Dejar un comentario  
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Frases Infanticélebres VIII

Mi prima Carmen Lidia está embarazada. Y Rubén, su hijo, protagonista de otras infanticélebres, le dijo:

-Mamá, ponle a mi hermano Camilo. Si no te gusta, no pasa nada, yo se lo cambio y yo me llamo Camilo y él Rubén.

Published in: on marzo 5, 2010 at 9:04 pm  Dejar un comentario  
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Carnaval

Todo el mundo denomina el Carnaval como esa época en la que las niñas-adolescentes-jóvenes-ynotanjóvenes aprovechan para vestirse como putas y subirse la falda y los niños-adolescentes-jóvenes-ynotanjóvenes se aprovechan y se la suben un poquito más. Intentando pillar cacho a toda costa, vamos. También es una época en que la gente va buscando peleas, gente a la que parece que el buen rollo le sienta mal.

Pues oye, debo ser la excepción de esta juventud canaria. ¿Debo? Debemos. Mis amigos y yo.

Para mí el Carnaval es otra cosa. Para mí el Carnaval es disfrazarme (de mujer, Lola concretamente, siempre), ponerme Pelucas, purpurina, bailar, cantar, divertirme, ir a la Cabalgata, a los Indianos, a la Sardina, a algún que otro mogollón. Pasarlo bien con los míos, en resumen. Carnaval=diversión y punto.

Como anécdota diré que ligué más en una noche vestido de mujer que en 17 años como hombre. Para que ustedes vean el grado de desesperación y salidorramiento que tienen algunos en estas noches carnavaleras.

Published in: on febrero 28, 2010 at 9:56 pm  Comments (1)  
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Falta de respeto

Era el 20 de febrero del corriente año. Sábado. La quema de la sardina por aquello de que se terminaba el carnaval y es tradición. Me encontraba con unos amigos en La Playa de Las  Canteras y esto que vemos que una señora mayor, con sus dos nietas, una agarrada a cada mano, se cae al piso, mejor dicho, a la arena. Me hizo gracia. Pero me paré a analizar la situación y era vergonzosa. La señora había tropezado con una pareja de aproximadamente mi edad que se encontraba besándose apasionadamente en la arena. Ella sobre él. Cabalgándola. Aquello no era besarse, era comerse mutuamente.  Esto que el tío le abre el pantalón a la tía. Esto que el tío le manosea las tetas a la tía y se las come también. Aquello era … no sé ni qué decir cómo era. Luego se levantaron y se fueron, supongo que a terminar lo que habían empezado en un lugar menos concurrido.

No digo que no tengan sexo en sitios públicos, no digo que no lo hagan en la playa, que incluso puede resultar un sitio hasta romántico (aunque éstos dos de los que hablo buscaban de todo menos romanticismo). Pero ¡coño! Hay un código no escrito que todo habitante de esta ciudad sabe: PUEDES REALIZAR ACTOS SEXUALES EN LAS CANTERAS TODAS LAS NOCHES MENOS LA DE LA SARDINA Y  LA DE SAN JUAN PORQUE EN ESTAS DOS FECHAS TODA LA CIUDAD ESTÁ EN LA PLAYA. Es que manda huevos….. 363 noches y cada cuatro años 364 para ir a la playa a “amarse” y ellos eligen una de las dos “prohibidas”, por así decirlo.

En fin….

Las Canteras en el entierro de la Sardina (este año había más gente, doy fe)

Las Canteras la noche de San Juan.

Published in: on febrero 28, 2010 at 2:02 am  Comments (1)  
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Mi madre y las cuca…rachas

El sentimiento que las cucarachas despiertan en mi madre no es asco, ni miedo, es mucho más, no se ha inventado una palabra para explicarlo. Es más, cuenta la leyenda en la familia Alemán que mi madre de pequeña limpiando se encontró una cucaracha moribunda, gritó y la cucaracha estiró la pata definitivamente. Pero repito, esto por el momento es una leyenda.

La cucaracha.

Cuando mi madre toma la determinación de matar una cucaracha, que es algo que le lleva muchísimo tiempo (normalmente es porque el resto de habitantes de esta casa pasamos del tema), realiza un ritual. La mata, coge la pala de cuando barres y recoge la cucaracha con ella. A continuación la tira al jardín siempre seguido de un: “Pa que coman los gatos”.

Y ahora reflexionemos: ¿Por qué no tira mi madre las cucarachas al cubo de la basura? La teoría más aceptada es que piensa que las cucarachas se alimentan de criptonita y al tirarlas muertas a la basura resucitarán y tendrán una fuerza superior tan espectacular como para abrir la tapa de la basura y luego la puerta del mueble donde está la basura. Posteriormente nos comerá a todos  será el fin de los Hernández Alemán.

Vamos, una paranoia estúpida como otra cualquiera. Mi madre y mucha gente tienen muchas  más, pero eso ya vendrá en otros posts.

Published in: on febrero 28, 2010 at 1:27 am  Comments (1)  
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Frases Infanticélebres VII

Estaba yo en el vestuario del gimnasio duchándome y había un niño pequeño (pon tú que tuviera 5 años) que le pregunta a su padre:

-Papi, ¿aquí se puede fumar?

-No.

-¿Por qué?

-Porque fumar es malo, la gente que fuma se muere.

Pasan unos 5-10 minutos.

-Paapiiii.

-¿Qué?

-La gente que no fuma también se muere.

Published in: on febrero 26, 2010 at 5:36 pm  Dejar un comentario  
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Suena feo, y eso es así.

Quisiera tratar en este post algo que me come por dentro desde…. ¿siempre?

Me refiero a lo feo que suena cuando un peninsular dice palabras canarias, “canarismos” (según una profesora de lengua que tuve).

Ante todo no quiero que  se me tache de godófobo (dícese del que discrimina a los peninsulares por el mero hecho de serlo), aunque cierto es que por aquí hay muchos de ésos.

Que a gusto se queda un canario al decir palabras típicas nuestras y como nos duelen los oídos al oír a alguien procedente de la Península Ibérica pronunciarlas.  Analicemos varios casos:

FLEJE

Fleje (significa mucho) es una palabra que hay que decir con mucha relajación prácticamente aspirando la j “flehhe”. Pero no, los peninsulares que viven aquí sueltan un flejjjjjjje que  parece que van a soltar un pollo y ¡ala! se quedan tan panchos, como si nada hubiera ocurrido.

CHACHO

Alrededor de la palabra “chacho” siempre ha habido una especie de leyenda urbana de que decimos “yayo”. Eso no es así, quiero dejarlo claro. Lo único que ocurre es que el peninsular pronuncia la ch más fuerte y claro… dice chacho y la mayoría de las veces te escupe.

EXPRESIONES TIPO “MI NIÑO”

Nosotros estas expresiones las decimos con un acento particular. Y aunque un peninsular se pegue mucho tiempo viviendo aquí nunca podrá igualarlo.  No es cantar, es algo especial.

Por estos ejemplos y muchos más, imploro a todo aquel peninsular que habite en territorio canario que se limite a emplear el castellano estándar, que no intente usar nuestras expresiones y/o palabras y así será todo mucho mejor y más bonito.

Doy las gracias de antebrazo.

Published in: on febrero 17, 2010 at 11:53 pm  Comments (7)  
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Matemáticas

Mi trayectoria en las matemáticas es quizás la que más se puede dividir en diferentes etapas.

Cuando aprendí a sumar y restar en parvulitos, o 1º , 2º de primaria como mucho, ni me iban ni me venían.

Luego llegó mi gran crisis … a los 9 años. Sí, a los 9 años… concretamente en ese verano… Sí, sí, ese verano en el que te tienes que aprender las tablas de multiplicar. Mi madre, sólo por soportarme ese verano, se tiene el cielo ganado. A mí se me metió en la cabeza que yo eso no me lo iba a aprender nunca… Y fue tal la paranoia que lloraba chillando: “¡Esto es imposible de aprender!” hasta el punto de que un día mi madre me las estaba corrigiendo, tuve dos mal y tiré la libreta al piso y rompí de nuevo a llorar.

Una vez asimiladas las tablas vino la recta final de la primaria (4º, 5º, 6º) y las matemáticas volvieron a darme igual.

Llegué al instituto y me tocó un excelente profesor, de estos que saben sacar lo mejor de cada alumno y que despertó en mí ese amor por los números. Esto fue en el primer ciclo de la secundaria.

En tercero de la ESO me dio clases un profesor que, para que se hagan una idea, ahora, ya jubilado, su academia es de las que más renombre tienen en esta ciudad. Un profesor de vocación, un profesor como pocos he tenido, un profesor de los que ya no se hacen.

4º de la ESO y 1º de Bachiller constituyeron una etapa que yo consideré mala. Ya no me gustaban tanto las matemáticas y, además, la profesora ponía los exámenes a buscar el fallo.

Craso error por mi parte. Esa mujer era la gloria bendita comparada con mi profesor actual.  Claro, al principio del curso, todo era de color de rosas, porque todo era repaso. Pero llegó el momento de las INTEGRALES. Y pasaban las semanas, y nadie sabía integrar. Y le decías al profesor que no sabías y el siempre tenía la misma respuesta: “Yo al principio tampoco lo entendía. Las integrales son una cuestión de experiencia”. ¿Experiencia? Te voy a dar yo a ti experiencia. Si no me explicas, de nada me vale la experiencia.  He de confesar que cuando se acercaba el examen (sí, ése que puso cuando nadie sabía integrar, que todo el mundo estaba acojonado y que al final resultó ser que puso las integrales más fáciles de la historia, sí, el mismo) estuve a punto de caer en una crisis similar a la de las tablas de multiplicar, pero en ese momento apareció mi prima y me ayudó. Gracias a la explicaciones de mi prima, y a la experiencia (con explicaciones previas), ahora puedo decir,  no que sé integrar, pero sí al menos que me desenvuelvo.

Published in: on febrero 17, 2010 at 1:02 am  Comments (4)  

Soy de la generación sí sí (CtrlC+CtrlV)

Copiado de http://www.elreferente.es/periodista-por-un-dia/

Soy una chica de 21 años que no se siente reconocida en ninguna de estos programas que me acribillan en todas las cadenas televisión.

Soy joven y aunque les parezca increíble me considero responsable, comprometida y me importa mucho mi familia y mis amigos, ¿Se sorprenden? Pues también estudio. ¿Tienen ya las manos en la cabeza? Pues prepárense, no soy la única. Tengo a mí alrededor miles de jóvenes capaces y comprometidos con su vida y la sociedad.

Participamos en voluntariados, somos la generación más preparada, asistimos a cursos y jornadas, leemos, etc., pero no somos los suficientemente morbosos como para dar puntos de audiencia. Para esto esta la generación “nini”, “curso del 63” y “callejeros en una noche de fiesta”.

Me enseñaron en la universidad que el ser humano es un ser social, que se construye en sociedad. Si de verdad piensan que los jóvenes somos así, no se alejen, no tengan miedo y acérquense, que en esto, lo que somos, usted también tiene algo que ver.

Estamos orgullosos de nuestros padres y madres, que fueron la generación que luchó en la transición por nuestros derechos, pero ahora que nosotros intentamos conseguir un mundo mejor nos callan las voces. Desde el respeto, no vuelquen su conformismo en nosotros,  nosotros sí queremos cambiar el mundo.

Me indigna ver estas programaciones de televisión y que después apenas hablen de manifestaciones antibolonia, asociaciones, colectivos y movimientos sociales creados y gestionados por jóvenes. Y me indigna, ver a amigos irse lejos de casa para poder labrarse un futuro teniendo un currículo que ya lo quisieran algunos altos mandatarios, y si no, su currículo, por lo menos sus principios morales.

Pero esto no va destinado ni para altos mandatarios, ni para medios de comunicación, ni para centros educativos, ni para padres, ni para madres. Esto es un aplauso para la generación “sisi” (sí estudia y sí trabaja para poder costearse esos estudios).

También para aquellos jóvenes que por circunstancias de la vida no estudian, pero trabajan de sol a sol en trabajos precarios, y, en muchas ocasiones, son explotados por esos que se llenan la boca diciendo que lucharon por una democracia y nuestros derechos. No nos dejemos engañar, somos mucho más que esa imagen distorsionada que nos quieren hacer creer.

Soy joven y estoy orgullosa de mí y de mi generación.

Published in: on febrero 5, 2010 at 11:30 pm  Comments (1)  
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