La batallita del abuelo

Hoy, día 3 de abril del 2010, es uno de estos días que yo nombraré cuando le cuente batallitas a mis nietos. Pero como no tengo nietos, y tardaré mucho en tenerlos, creo yo, pues lo voy a escribir aquí, que para eso está un blog también, ¿no? para contar las batallitas. Al caso, que si no me pierdo:

Desde que empezó esta Semana Santa yo he estado convenciendo a mis amigos para ir al sur. En el sur siempre hace bueno. Todo el año. O al menos eso pensaba yo, hasta hoy.  Al final convencí a 5, a 5 valientes: Yara, Edgar, Sonina, Ale y Muñoz. Y yo, que aunque no me hizo falta autoconvencerme, también viví esta aventura. Cogimos la guagua en la estación de San Telmo. Todo hay que decirlo: moríamos de frío, pero… ¡qué más da! ¡En el sur siempre hace bueno! La guagua se dirigió hacia el sur, y el día no mejoraba, pero… ¡Bha! ¡En el sur seguro que está todo despejado! Como la guagua se hace un poquito pesada, no te das cuenta de por dónde vas, y cuando menos te lo esperas, ya estás en el sur. Y no, no hacía sol, de hecho estaba igual de nublado que en la capital, pero nos dijimos: “¡Bueh! ¡Esto al mediodía se levanta, verás tú!” ¡Y una mierda!

Como no sabíamos qué hacer nos pusimos a andar… y andar… y andar…. pasamos la zona nudista….. y seguimos andando… y andando… Vamos hora y pico larga caminando. ¡Ah, por cierto! Se me había olvidado que había una pequeña diferencia con la ciudad: hacía viento, mucho viento.

Nos sentamos en una zona… no sé exactamente por qué elegimos esa zona. Bueno sí, porque ya no podíamos caminar más. Allí algunos comimos, otros se fueron al McDonald’s, otros “jugamos al volleyball”, lo típico que haces cuando vas al sur y está malo, vamos. En esto nos llamaron unos amigos, que estaban en unos apartamentos, que fuéramos sin mosca, pero algunos de nosotros no estábamos por la labor, nos daba vergüencica, vamos. Entonces nos echamos a caminar de nuevo, sin rumbo fijo. Pero eso de caminar por la orilla de la playa está muy visto, nosotros caminamos por las dunas de Maspalomas, las atravesamos. En medio de las dunas, nos cogió una especie de tormenta de arena. Subías una duna enorme, pero la siguiente era más grande aún y así ad infinitum. Es lo más parecido a estar en el desierto que he vivido.

Posteriormente, llegamos a una zona en la que verificamos que las profundidades de las dunas son una zona de cruising. Fuimos a la avenida, en búsqueda del Holiday World, pues ya nos habíamos decidido a ir a los apartamentos de nuestros amigos, y quedaban enfrente del parque.  Ale dijo que sabía cómo llegar. Mentira. Preguntamos a un taxista. Finalmente nos encontramos con un amigo en el parque y fuimos a los apartamentos.

Estuvimos como dos horas en la piscina del apartamento, solos, sin los que se estaban quedando allí, de carotas, vamos. Cada vez que alguien daba un grito yo pensaba: “mierda, ya nos pillaron. Bueno… al menos ya nos bañamos”.

Luego fuimos a los recreativos, donde Sonia tuvo la genial idea de jugar a esta cosa que es con una fichita y sale aire y tienes que meter la fichita en donde el contrincante (algún día escribiré un post sobre por qué nadie sabe cómo se llama eso, recuérdenmelo) por parejas. Estuvo bien.

Cogimos la guagua de vuelta. El trayecto tranquilito

En la guagua amarilla (de la ciudad) el chófer dio un frenazo y no tuvimos un accidente de milagro.

Lo gracioso fue cuando llegué a mi casa. ¡ME QUEMÉ! ¡ME QUEMÉ! ¿Pero cómo me voy a haber quemado? Lo mejor es que tengo la marca de la camisilla y de los pantalones. Y la nariz y las orejas como tomates.

Consecuencias del día de hoy:

-Estoy muerto, muy hecho polvo.

-No siento las piernas de tanto andar y de tanto subir y bajar dunas.

-Estoy quemado, no sé cómo dormiré hoy.

-Me traje 4 dunas de Maspalomas: una en cada oído, una en la mochila y la otra en el resto de mi cuerpo.

-Me reí mucho y fue una aventura muy divertida, digna de contar a mis nietos.

Anuncios
Published in: on abril 3, 2010 at 11:31 pm  Comments (1)  
Tags:

The URI to TrackBack this entry is: https://unmododematarelaburrimiento.wordpress.com/2010/04/03/la-batallita-del-abuelo/trackback/

RSS feed for comments on this post.

One CommentDeja un comentario

  1. jajajajajja !! muy divertido, divertidísimo, sí, vale, estoy muerta… lo se! y que? fue genial ! la próxima vez, estará bueno, lo juro.


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: